Shownotes
Cuando parece que Jesús no está al mando, fácilmente perdemos la fe en Él y nos marchitamos espiritualmente por ello. La duda daña el alma. Jesús demostró ser digno a través de su muerte en la cruz y ser el Rey por medio de su resurrección. No importa lo que parezcan indicar nuestras circunstancias, podemos mantener nuestra fe en Él y ver el fruto de esa fe cuando lo imposible se vuelve posible.