Shownotes
Confiamos en nuestra propia fuerza para ser suficientes en la vida delante de Dios, para nosotros mismos y para nuestras familias. En nuestro orgullo, dependemos del poder de la carne en lugar de buscar en oración la fortaleza del Espíritu para vencer. Jesús nos muestra de dónde proviene la fuerza que no falla al modelarnos cómo perseverar y caminar en obediencia. Todo es por medio de la oración.