¡Bienvenida a Comunica Salud! Hoy exploramos cómo la filosofía del Kintsugi, este arte japonés de reparar lo roto con oro, puede transformar la manera en que nos vemos a nosotras mismas como profesionales de la salud y cómo nos relacionamos con nuestros pacientes y colegas.
¿Por qué el Kintsugi es relevante para ti?
Como profesionales de la salud, enfrentamos retos constantes: largas jornadas, decisiones difíciles, y una lucha constante por balancear la vida personal y profesional. A través del Kintsugi, aprendemos que nuestras grietas y cicatrices, tanto emocionales como profesionales, no son debilidades, sino marcas de crecimiento, fortaleza y belleza.
Nuestras experiencias difíciles, nuestras "grietas", pueden ser los trazos dorados que enriquecen nuestra trayectoria profesional y personal. Al adoptar esta visión, no solo cuidamos mejor de nosotras mismas, sino que también ofrecemos un espacio más humano y empático a nuestros pacientes.
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Ep. 22 Kintsugi en la Salud: Cómo Abrazar Imperfecciones y Fomentar la Resiliencia
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Adoptar la filosofía del Kintsugi puede ayudarnos uno a aceptar nuestras imperfecciones. ¿Y qué
significa esto? Es simplemente reconocer que no necesitamos ser perfectos para ser eficaces y
compasivos en la práctica. ¿Quieres tener diversas herramientas y desarrollar habilidades para
optimizar tu trabajo como profesional de la salud? Te doy la bienvenida a Comunica Salud.
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Soy la Doctora Beatriz Cuballejo, comunicadora en salud y tu anfitriona. Te acompaño en este
espacio que lo he pensado para ti. Todo lo que dialoguemos estará centrado en los procesos
de comunicación porque queremos hacer una diferencia en el impacto que tenemos en nuestra
vida, la de nuestros pacientes y por qué no, la de nuestros colegas.
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Por más de dos décadas he dedicado mi carrera al trabajo con los profesionales, los pacientes,
las instituciones de prestación de servicios de salud y también los medios de comunicación.
Así que conozco de primera mano las necesidades y los retos, pero también cómo podemos
transformarlos y a la vez transformarnos. Todo lo que te comparto son historias de vida que
podría ser la mía o la tuya. Ven y vivela conmigo y hagamos la diferencia porque todo Comunica
Salud. Hola, hola.
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Te doy la bienvenida a Comunica Salud. Hoy vamos a combinar un poco el autocuidado tanto
para profesionales como para los pacientes y hablaremos de una filosofía milenaria que puede
transformar cómo nos vemos a nosotros mismos y nuestra práctica profesional. Y es el Kintsugi,
este arte japonés de reparar artículos que están rotos con oro u otros metales. No solo es una
técnica artesanal, es una filosofía que nos invita a valorar nuestras heridas, traumas, pérdidas o
situaciones vividas como parte de nuestra historia y resiliencia. En este episodio voy a explorar
contigo cómo esta visión puede ser un recurso de muchísimo valor tanto para los profesionales
de la salud, pero también no solo a nivel personal, sino que en la relación con los pacientes.
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Así que te invito a que esta sea una práctica que pongas en práctica, valga la redundancia, para
iniciar el año y en este momento sobre todo, en que estamos recuperando la cotidianidad. Me
gusta llamarle cotidianidad y no rutina, porque en ocasiones penalizamos esa palabra rutina,
poniendo quizás una carga negativa a eso que hacemos en el día a día. Bueno, igual que
penalizamos el lunes. Me voy a tomar una pausa aquí antes de hablar del Kintsugi, te voy a contar
que el lunes es mi día favorito. ¿Por qué?
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Porque en uno de los trabajos, cada vez que yo llegaba súper contenta los lunes, todo el mundo
se estaba quejando. ¿Pero por qué es lunes? Pero bendito, pero empezar la semana, Pero qué
pesadez, Pero que levantar todos estos huesos un lunes es bien complicado. Así que todo el
mundo estaba de queja en queja, de queja en queja. Y la verdad es que cuando yo llegaba
agarraba todas esas energías y claro que yo de momento no quería hacer nada.
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Así que te cuento que el lunes es mi día favorito. Para mí el lunes abre una semana de oportu-
nidades. Y yo en aquel momento empecé a decirle a todo el mundo el lunes es mi día favorito.
El lunes es mi día favorito. Y entonces la gente pensaba que me faltaba un tornillo, pero ni para
el carácter.
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Venían a hablarme sobre el horror de que hoy es lunes. Y luego comenzaron a decir bueno, a lo
mejor no es tan grave si me preparo mejor el domingo, si no me amanezco el domingo en soborn.
Y aunque yo no creo que con yo estarle diciendo que el lunes era mi día favorito cambiaran su
perspectiva, pero al menos cambió esa pesadez de cómo se sentía la energía de aquel espacio.
Así que aprovecha este inicio de año y abraza cada lunes como ese portal de oportunidades de
la semana. El dominguito, te preparas, analizas tu semana y voilà.
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Que te aseguro que vas a mirar los lunes de manera distinta y poco a poco lo vas a hacer un
hábito. Y en efecto, por ser mi día favorito, yo lo organizo magistralmente como esa apertura de
recibir la semana. Bueno, y ahora a lo que vinimos. ¿Qué es el Kintsugi y qué nos enseña? Pues
el Kintsugi es el arte de reparar objetos de cerámica rotos utilizando laca mezclada con polvo de
oro, plata o platino.
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Seguramente tienes que haber visto una foto en las redes sociales donde hay un objeto, segu-
ramente de porcelana, que tiene alguna línea, algún espacio que es distinto. Pues en lugar de
ocultar las grietas, el Kintsugi la resalta convirtiéndolas en parte esencial de la belleza del objeto.
¿Y para qué se hace esto? Simplemente para celebrar la imperfección a la vez que se celebra
la transformación. Y como profesionales de la salud enfrentamos constantes retos, siempre lo
he dicho en muchas ocasiones, largas jornadas, decisiones difíciles, turnos doble frustración
por el sistema, frustración por la inacción de los pacientes, molesta con los compañeros, que te
cambien tu título y que además tienes cinco responsabilidades adicionales a las que tenía.
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Bueno, yo no te hablo de nada que yo no me haya vivido en carne propia a nivel personal. ¿K-
intsugi nos recuerda que esas situaciones, esas propias cicatrices, sean físicas, sean emocionales,
también pueden ser de fortaleza, de transformación y por qué no? De belleza también. Así que
si has enfrentado, que estoy segura que sí, ese burnout, esa frustración, esa desmotivación, el
que tú sientes que te pasa, te pasa y te pasa todo y no arranca y ¿Por qué me pasa esto a mí?
Hay una manera distinta de verlo.
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Y algo que me encantaría traer dentro del tema es que nuestros pacientes también llegan a
nosotros con grieta, historias de enfermedad, dolor, trauma, quizás también son cuidadores,
quizás están frustrados ante esa falta de acceso a los servicios, la falta de apoyo. Aplicar el Kintsu-
gi en nuestra práctica significa reconocer que estas experiencias forman parte de tu narrativa
y de su narrativa. Y por qué no trabajar juntos para ayudarlos a reconstruirse. A lo mejor esto
puede hacer el cambio. Y esto puede hacerse a través de la escucha activa, fomentando el que el
paciente tenga información que pueda tomar decisiones informadas que le ayuden a apoderarse
sobre su salud, reconociendo su resiliencia y también esa capacidad de transformarse.
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Cada paso hacia la sanación, por pequeño que sea, es precisamente esa línea de oro que refuerza
tu identidad o su identidad y tu capacidad de superación o su capacidad de superación. Un
paciente que supera una cirugía difícil puede tener cicatrices visibles. Y en lugar de centrarnos
solo en la estética, que muchas ocasiones nos vemos tentado a esto, quizás podemos ayudarles
a verlas como si símbolos de fortaleza y de recuperación. Y esta perspectiva cambia cómo se ven
a sí mismos y su actitud hacia el proceso de sanación. Así que pasa el mensaje puedas ayudar a
transformar su manera de ver los procesos.
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Y el inicio de un nuevo año es una oportunidad para reflexionar sobre cómo queremos seguir
adelante y adoptar la filosofía del Kintsugi puede ayudarnos uno aceptar nuestras imperfec-
ciones. ¿Y qué significa esto? Es simplemente reconocer que no necesitamos ser perfectos para
ser eficaces. Y compasivos en la práctica. 2.
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Valorar nuestras experiencias pasadas. En lugar de lamentar errores o dificultades, puedes
verlo como líneas doradas que enriquecen tu trayectoria. 3. Fomentar el empatía. Practicar esta
filosofía con nosotros mismos nos hace más capaces de transmitirla a quienes están bajo nuestro
cuidado.
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¿De una vez hacemos ese modelaje por dónde puedes comenzar? Inicia el año escribiendo ese
desafío que superaste el año pasado y reflexiona sobre cómo te transformo. Así fomentas tu
introspección. Y quién sabe si hasta puede ser ese ejercicio que compartas con los pacientes
ayudándolos a encontrar sus propias líneas doradas. El Kintsugi nos recuerda que en nuestra
grieta, ya sean visibles o no, reside esa belleza única de crecimiento.
(:Y como profesional de la salud, puedes utilizar esta práctica para inspirarlos hacia ese camino
de la sanación. Este nuevo año te invito a que adoptes la visión del Kintsugi como una forma
de recuperar la cotidianidad con significado, resiliencia y empatía. Y si quieres repasar otras
prácticas para comenzar tu año asegurando tu autocuidado, visita el blog Comunica Salud a
través de hcgallerypr. Com titulado Cómo el Ikigai japonés puede transformar el autocuidado
para los profesionales de la salud. Creo que lo grabé el año pasado, que lo escribí, perdón, el
año pasado, en el mes de junio, así que puedes buscarlo más o menos en esa fecha.
(:Y ese fue uno de los blogs que más generó correos electrónicos pidiendo más información.
Así que búscalo, repásalo y ya pronto traeremos un reto que está muy relacionado con estas
prácticas de autocuidado. Yo aprovecho para celebrar contigo que justo hoy cumplimos un
año de nuestro blog Comunica Salud y agradezco tu apoyo siempre. Cuéntame cómo te va
en esta introspección del Kintsugi y recuerda que cada experiencia nos moldea y cada cicatriz
puede ser una obra de arte cuando hacemos introspección y accionamos definitivamente que
comunicamos salud. Cuéntame cómo te va.
(:Yo siempre te voy a acompañar en el camino. Te hablo pronto. Hasta la próxima. Este podcast llega a ti gracias al Health Communications Gallery y a su división de educación continua Edugallery.
Y si piensas que la información compartida puede ser una herramienta para algún compañero
de trabajo, algún familiar o alguna otra persona, compártelo y yo te espero la próxima semana.
(: