Cada vez que alguien en tu equipo escribe "paciente no cumplidor" o "ya se le explicó varias veces" en un expediente, no solo está describiendo una interacción, está sembrando un sesgo que el próximo profesional va a heredar. Hoy la Dra. Beatriz Q. Vallejo desglosa la evidencia detrás del lenguaje estigmatizante en las notas clínicas, y por qué esto también es un asunto de equidad y riesgo institucional.
"Usted tiene que...". "Yo ya se lo expliqué". "Si usted no se cuida, va a seguir siendo gorda". "Es que este paciente es difícil, no coopera, es un paciente no cumplidor". Ninguna de estas frases requiere levantar la voz o ser descortés para establecer una relación desigual entre el profesional y el paciente. La Dra. Beatriz Q. Vallejo aclara algo importante antes de entrar en el tema: que un profesional tenga conocimiento especializado, haga recomendaciones firmes o advierta sobre un riesgo no es paternalismo, para eso se estudia. El problema comienza cuando se confunde tener conocimiento con tener autoridad sobre las personas, cuando se deja de preguntar, o cuando se interpretan las decisiones del paciente exclusivamente desde la perspectiva profesional.
El paternalismo no siempre suena autoritario. A veces suena cariñoso: "hágame caso", "déjeme eso a mí", "yo sé lo que es mejor para usted", incluso acompañado de una sonrisa y las mejores intenciones. Pero una intención protectora no necesariamente produce una relación participativa, y se puede querer muchísimo el bienestar de una persona y, sin darse cuenta, silenciar su voz.
Un estudio publicado en JAMA Network Open analizó 600 notas clínicas escritas por 138 profesionales y encontró cinco patrones de lenguaje negativo recurrentes: cuestionar la credibilidad del paciente, desaprobar sus decisiones o su autocuidado, utilizar estereotipos, presentar al paciente como "el difícil", y enfatizar la autoridad del médico sobre el paciente. Frases como "le indiqué", "le dije otra vez que", "le expliqué nuevamente" o "a pesar de haber sido orientado en repetidas ocasiones" aparecen en ese tipo de notas, y el problema no está solo en la frase, sino en la narrativa que construyen sobre quién es ese paciente, una narrativa que va a leer el siguiente profesional.
Ahí está la parte que debería preocupar a cualquier organización de salud. En otro estudio, 403 estudiantes de medicina y médicos residentes recibieron información clínica sobre el mismo paciente: un hombre de 28 años con enfermedad de células falciformes. Un grupo recibió una nota con lenguaje neutral, el otro una versión con lenguaje estigmatizante. La condición clínica era idéntica; lo único que cambiaba eran las palabras. Quienes leyeron la nota con lenguaje estigmatizante desarrollaron actitudes significativamente más negativas hacia el paciente, y entre los residentes, ese lenguaje estuvo asociado con decisiones menos agresivas en el manejo del dolor. Una palabra escrita por un profesional puede influir en la percepción del siguiente profesional, y esa percepción puede entrar directamente en una decisión clínica. El lenguaje no es decoración, es una intervención.
Escribir "paciente no cumplidor" no describe solamente una conducta, describe a la persona y establece implícitamente una relación: yo indico, tú cumples. La alternativa que propone el episodio es documentar qué está ocurriendo en lugar de etiquetar: "el paciente refiere que utiliza el medicamento tres veces por semana en lugar de diariamente debido a su costo" convierte a un supuesto paciente irresponsable en una barrera económica identificable. "El paciente expresa preocupación por efectos secundarios y decidió suspender temporalmente el medicamento" convierte una etiqueta en una preocupación que puede explorarse. Una etiqueta cierra la conversación. Una descripción abre una posibilidad real de intervención.
Un análisis de 48,651 notas de admisión hospitalaria encontró lenguaje estigmatizante en alrededor del 2.5% de los casos, con mayor frecuencia en las notas correspondientes a pacientes negros no hispanos que en las de pacientes blancos no hispanos. Esto convierte el tema del lenguaje clínico en un asunto de equidad en salud, no solo de estilo de comunicación o "buenos modales" hacia el paciente.
En lugar de "paciente difícil", describir qué ocurrió. En lugar de "no coopera", explicar qué intervención se propuso y cuál fue la respuesta de la persona. En lugar de "no quiere cuidarse", preguntar qué barreras está enfrentando. En lugar de "no entiende", preguntarse primero si la explicación fue realmente comprensible. En lugar de "ya lo expliqué varias veces", usar la técnica de teach-back: "quiero asegurarme de que me expliqué claramente, ¿puede contarme cómo va a utilizar este medicamento cuando llegue a su casa?". La responsabilidad de la comunicación deja de recaer completamente sobre el paciente, y pasa a ser compartida.
El episodio también advierte sobre el extremo opuesto: autonomía no es decir "estas son sus cinco opciones, escoja una y me deja saber", porque eso puede convertirse en un abandono disfrazado de autonomía. La alternativa real es la toma de decisiones compartidas: el profesional aporta conocimiento clínico y evidencia; el paciente aporta sus valores, recursos, miedos, responsabilidades, cultura y preferencias.
Para llevar a la práctica diaria, el episodio propone cinco preguntas de reflexión: ¿estoy describiendo una conducta o etiquetando a una persona? ¿Estoy preguntando qué ocurrió o asumiendo por qué ocurrió? ¿Mi lenguaje invita a preguntar o comunica que espero obediencia? ¿Verifiqué que la persona comprendió, o asumí que entendió porque ya se lo expliqué? Y, quizás la más incómoda: si este paciente leyera hoy lo que escribí sobre él en su expediente, ¿sentiría que escribí justamente lo que ocurrió?
Usa los capítulos para encontrar los momentos más interesantes para ti:
0:00 - Introducción: Conocimiento no es autoridad
2:09 - El paternalismo en el vocabulario
5:13 - Las palabras sí importan: la evidencia
7:45 -Te doy un segundo para que internalices
8:28 - El problema de etiquetar: non compliant
9:36 - ¿Interpretamos o investigamos?
10:31 - Equidad en salud y lenguaje estigmatizante
10:57 - Alternativas: qué decir en su lugar
12:32 - Toma de decisiones compartidas
13:18 - Cinco preguntas de reflexión
14:50 - Llamado a la acción
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110. El lenguaje clínico que afecta el manejo del dolor de tus pacientes
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