Shownotes
No nos gusta cuando Jesús establece Su autoridad al interrumpir nuestras vidas. Estamos bien con que sea bueno con nosotros, pero no con que nos exponga. No podemos separar Su bondad de Su obra de exponer el pecado en nuestros corazones. La exposición del pecado es una demostración de Su bondad. Puede que pensemos que no la queremos, pero debemos entender que la necesitamos desesperadamente. Ser parte de Su Reino significa darle a Jesús la autoridad para examinar las partes más profundas de nuestro corazón, para que pueda exponer y expulsar el mal que nos destruiría desde dentro.