Shownotes
Todos hemos pecado y nos hemos rebelado contra Dios, y como Barrabás, merecemos la pena de muerte, una muerte eterna y espiritual. El Inocente, Jesucristo, tomó el lugar del criminal para que los criminales pudieran ser liberados. El Rey del universo fue burlado como un rey falso, y permitió que esto sucediera para salvarnos. Si tenemos un Salvador y Rey como este, ¿Qué más podemos hacer sino servirle, amarle y adorarle?