Shownotes
Jesús no vino a calmar tormentas externas solamente, vino a establecer gobierno interno. La paz que Él ofrece no depende de que todo esté bien, sino de que Él esté en el centro. Cuando el Príncipe de Paz reina, el corazón deja de pelear batallas que nunca pudo ganar solo. Hoy, más que pedir paz, rinde el trono de tu vida a Cristo.