Shownotes
Todos fallamos, pero lo que más importa es cómo respondemos cuando lo hacemos. Nuestra naturaleza pecaminosa nos lleva a querer escondernos de Dios cuando pecamos, ¡cuando en realidad Él es la persona que más necesitamos! Cristo murió para salvar a pecadores como tú y como yo. Cuando entendemos su sacrificio y lo que hace por nosotros, no le tenemos miedo al Padre. Corremos hacia Él en medio de nuestros errores y recibimos Su perdón.