Shownotes
Te llama un posible gran cliente.
De esos que todos querrían tener.
Volumen, prestigio, crecimiento… todo suena perfecto.
Cuelgas el teléfono y sales flotando.
Se lo cuentas al equipo… y nadie sonríe. Incluso ves muecas de desagrado
¿Qué está pasando aquí?
Hoy vamos a hablar de algo incómodo:
por qué un gran cliente puede ser una oportunidad… o el principio de tus problemas.
Y sobre todo, cómo decidir con cabeza fría antes de decir ese “sí” que puede salirte muy caro.