Shownotes
Jesús nos llama a amar a Dios con todo lo que somos y a amar a los demás como a nosotros mismos. Este es el corazón del Evangelio y el fundamento del discipulado. Cuando inhalamos el Evangelio, somos transformados por el amor de Dios. Cuando exhalamos el Evangelio, ese amor fluye hacia otros por medio de la obediencia, la generosidad y la misión. Cuando ponemos nuestro sí sobre la mesa, entramos en la obra que Dios ya está haciendo entre nosotros.